No pasa nada.
Muchas personas hacen esta formación sin la intención de enseñar, sino como un proceso de crecimiento personal.
Porque aquí no solo aprendes a guiar a otros, también aprendes a conocerte, a escucharte y a transformar tu relación contigo misma.
Si decides no dar clases, te llevarás una base sólida para profundizar en tu práctica, mejorar tu bienestar y aplicar todo lo aprendido en tu día a día. Y quién sabe… a veces el