¿QUÉ SON LAS ASANAS?

En alguna clase de yoga de Blue Bamboo habrás practicado asanas de diversas formas, pero, ¿qué son las asanas? ¡Te lo contamos todo a continuación!

¿Qué son las asanas?

Las asanas pueden asemejarse a las posturas, aunque tiene mucha más profundidad de lo que parece, ya que son posiciones con conciencia

Cuando practicas yoga, realizas diferentes posturas o asanas, pero es con el tiempo y la práctica cuando entiendes que las asanas se realizan de forma consciente y aquí empiezan sus beneficios. En la práctica de yoga lo más importante es entender que el cuerpo y la mente están conectados.

A lo largo de las diferentes prácticas y tipos de yoga que realices descubrirás un sin fin de asanas que te ayudarán a sentirte conectada contigo misma, aprenderás a escuchar a tu propio cuerpo y por supuesto, a fluir. Además, notarás una gran relajación y un sentimiento de plenitud que te fascinará poner en práctica en tu día a día.

Origen de las asanas

La palabra asana viene de la raíz sánscrita que significa ‘sentarse’. Se dice que la primera conocida es la postura Padmasana; esta postura de meditación se realiza sobre la esterilla, sentada con las piernas cruzadas manteniéndote en contemplación. Es una de las posturas más sencillas de realizar, además es perfecta para meditar y enfocarse en una misma.

Vamos a contarte un poco de historia para que entiendas el recorrido hasta la actualidad. Se conocen varias teorías sobre el origen de las asanas…

Se conocen más de un centenar de asanas que poco a poco han evolucionado, muchas de ellas han quedado en desuso y otras se han modificado. Además, con la mezcla de cada escuela y el choque cultural de las propias escuelas se han creado otras más adaptadas a los tiempos que corren y las necesidades de los yoguis.

Tipos de asanas

Según Patanjali, el pensador hindú y autor del Yoga-sutra, las asanas son uno de los ocho pilares de la esencia del Yoga. 

Se pueden encontrar de diferentes formas mientras se está practicando: 

Estas posturas son las más básicas, ya que se realizan de pie, por ejemplo, la postura de la montaña, en la que te encuentras con los dos pies juntos y con los brazos a cada lado. Al realizar este tipo de asanas puedes fortalecer las piernas, espalda y abdomen.

Las asanas en flexión ayudan a trabajar y fortalecer la espalda y abdomen. Existe una diferenciación en este tipo de asana, están las de torsión hacia atrás, como el camello, la esfinge o el puente, y hacia delante como la del niño. Con las torsiones hacia atrás abrimos el pecho y hacia adelante arqueamos columna y creamos espacio entre vértebras.

Las asanas invertidas tienen numerosos beneficios. Para llegar a ellas, se requiere un gran nivel de control de nuestro cuerpo y aplicar la técnica adecuada para ello, sobre todo, para evitar posibles lesiones. Entre ellas, está la muy conocida asana del perro boca abajo.

Este tipo busca mejorar el equilibrio, es por eso que muchas de sus asanas se suelen realizar a un solo pie o con las manos. Entre ellas, están la asana del árbol y la asana del cuervo, en las que se necesita bastante fuerza y coordinación para lograr la estabilidad en la postura.

Este tipo de asanas suelen practicarse al comienzo y al final de cada clase de yoga. Alivian las tensiones en nuestros músculos, facilitan la focalización, ayudan a controlar la respiración. La postura utilizada por la mayoría para la meditación es como la que véis en la imagen, las piernas cruzadas, espalda recta y las manos situadas en posición de rezo.

Estas asanas requieren una torsión en nuestro cuerpo, de forma que fortalece la espalda, hace que nuestro diafragma sea más flexible e, incluso, mejora nuestra forma de respirar. Una asana popular de esta tipología es la del triángulo invertido.

Es por esto que, en clase, se realizan asanas junto a un trabajo de concentración y de respiración. Es en ese momento de equilibrio entre el esfuerzo físico y lo profundo cuando se notan los verdaderos resultados. 

Dos ejemplos de asanas de fuerza son las posturas de Guerrero I y II. Tenemos tres clases de Posturas esenciales donde practicamos estas asanas en concreto.
Además, lee en nuestro blog sobre las principales posturas de yoga y las posturas de yoga fáciles.

LOS BENEFICIOS DE LA RESPIRACIÓN YÓGUICA

A muchas el término "respiración yóguica" o "Pranayama" os sonará a chino pero es una técnica muy interesante que os puede ser muy útil en vuestro día a día. Sí eres de las que tiene una vida ajetreada con picos de mucho estrés y ansiedad, sigue leyendo. Este post te puede resultar muy interesante para entender todos los beneficios del yoga. 

Respirar es un proceso que realizamos de forma automática, pero hay muchas formas de realizarlo. Una de estas formas es la respiración yóguica o Pranayama. Esta respiración te permite realizar un ciclo completo de inspiración y espiración permitiendo que todas las células de nuestro cuerpo se oxigenen. Aunque parezca complicado es mucho más sencillo de lo que parece. Además, una mala oxigenación provoca cansancio, estrés y falta de concentración. 

La respiración yóguica o Pranayama, se considera una herramienta muy eficaz para cultivar la salud mental, física y emocional. Con el tiempo y una práctica regular conseguirás transformarte desde el interior unificando tu mente, emociones, cuerpo y energía. 

En la respiración yóguica hay tres etapas relacionadas con distintas partes del cuerpo.

¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!

  1. Respiración abdominal: A través del diafragma ejercitaremos y oxigenaremos la zona baja del cuerpo. Esta respiración es perfecta para dar tono a la zona abdominal. 

  1. Respiración Costal: Oxigenaremos la zona de los músculos intercostales.

  1. Respiración clavicular: Nos permitirá oxigenar y activar la parte superior del cuerpo. Realiza estos pasos y notarás una gran diferencia.

La respiración yóguica o pranayama tienen un sin fin de beneficios como:

Si aún tienes dudas sobre como realizar los ejercicios, no te preocupes, te dejamos un vídeo para que te sea mucho más fácil practicar. Es sencillo y puedes ponerlo en práctica cuando quieras, si te sientes estresada o notas que tienes demasiadas cosas encima, no lo dudes, pon en práctica estos sencillos ejercicios de Pranayama. ¡Únete a Blue Bamboo!

 

Y si te siguen asaltando dudas, no dudes en escribirnos estaremos encantadas de ayudarte.

Recuerda que tenemos un curso de iniciación gratuito para aquellas que queráis iniciaros en este maravilloso mundo. Así como 7 días de prueba sin compromiso con nuestra Suscripción Namasté para que disfrutéis de nuestras clases de yoga diarias además de todo nuestro contenido (clases de yoga, meditación, fitness y nutrición).  Si tu meta es volverte fuerte también, aprende sobre posturas para ganar masa muscular.